Si alguna vez has leído las “letras chiquitas” de tu estado de cuenta de la Afore, o si has empezado a invertir por tu cuenta en plataformas bursátiles, es muy probable que te hayas topado con cuatro letras mayúsculas que parecen estar en todas partes: MSCI.
En el mundo de las finanzas es fácil perderse con tantas siglas. Tenemos el PIB, el S&P 500, el T-MEC, el IPC y muchos más. Pero el MSCI juega en una liga diferente. No es una institución de gobierno ni un banco central. Sin embargo, tiene el poder de hacer que miles de millones de dólares entren o salgan de un país (incluido México) en cuestión de segundos.
Entender qué es no es solo para los expertos financieros. Es cultura financiera básica para entender por qué el dólar sube o baja, por qué la Bolsa Mexicana se mueve y, sobre todo, cómo puedes invertir en todo el planeta con un solo clic.
En este artículo vamos a desmitificar al gigante detrás de los índices y te explicaré cómo usar esta herramienta a tu favor desde México.
Tabla de contenidos
¿Qué significa MSCI?
MSCI son las siglas de Morgan Stanley Capital International. Originalmente, nació como una división del famoso banco de inversión Morgan Stanley para crear datos y métricas. Sin embargo, es vital que sepas esto: Hoy en día, MSCI es una empresa totalmente independiente.
Hablamos de una empresa que cotiza en bolsa y cuyo negocio es vender información. Podríamos referirnos a él como el INEGI del mundo financiero, pero con fines de lucro. Su trabajo es medir cómo se comportan los mercados de valores de todo el mundo. Para hacerlo, crean índices, es decir, listas de empresas.
Así como ya hablamos del S&P 500, que reúne las 500 empresas estadounidenses más potentes de bolsa, Morgan Stanley Capital International crea índices para medir regiones, países, sectores, temáticas o sencillamente a las 1600 empresas más grandes de la bolsa mundial, como en el caso del popular MSCI World.
Se estima que más de 16 billones de dólares (es decir, trillions) en activos son gestionados utilizando los índices del MSCI como referencia. Cuando se mueve, el mundo de la inversión presta atención.

Las clasificaciones
El poder real del MSCI se encuentra en su capacidad para clasificar países. Ellos son el termómetro que define qué países están en cada categoría.
- Mercados desarrollados
- Es la “Champions League” del mundo financiero. Son los países con economías estables, sistemas legales robustos y mercados muy líquidos.
- Podemos encontrar a países como Estados Unidos, Japón, Francia, Canadá, etc.
- El índice estrella se centra en ellos: el MSCI World. Este índice lista cerca de 1600 empresas bursátiles de los países desarrollados.
- Mercados emergentes
- Aquí encontramos a aquellos que crecen, pero a los que también se les presupone un riesgo mayor. Son países en vías de desarrollo y con economías que crecen rápidamente pero, teóricamente, con instituciones y posiciones menos sólidas que en el caso de los países desarrollados.
- Hablamos de integrantes como China, India, Brasil e incluso México.
- El índice al que deberías prestar atención para seguir a estas empresas sería el MSCI Emerging Markets, este es el índice que pone a México en la cartera de muchos inversionistas internacionales.
- Mercados Frontera
- Son las economías más pequeñas, menos accesibles o más riesgosas. Es la tercera categoría. Tienen potencial pero es difícil recuperar tu inversión rápidamente si las cosas se tuercen.
- Hablamos de países como Vietnam, Nigeria o Marruecos.
MSCI Mexico Index
Existe un índice centrado en la economía mexicana denominado MSCI Mexico Index, este índice no incluye a todas las empresas de la bolsa mexicana, sino que incluye solo a aquellas que cumplen ciertos requisitos de tamaño, liquidez, etc.
Los grandes fondos de inversión internacionales no suelen prestar demasiada atención a una u otra empresa mexicana en particular. En su lugar compran el MSCI Mexico Index o el MSCI Emerging Markets, lo cual supone que muchísimos millones de dólares extranjeros acaban en acciones de empresas mexicanas.
Si el MSCI en un momento dado reduce la calificación de México por un simple cambio en la ponderación de sus listas, esto hace que muchos fondos vendan automáticamente. Esto explica por qué a veces la bolsa mexicana cae sin una explicación aparente, por un simple cambio de “opinión” en las oficinas de MSCI.

Cómo invertir en el MSCI
Aquí pasamos de la teoría a la práctica. Tú no puedes “comprar el índice MSCI” directamente, porque se trata de nada más que una lista que se va actualizando cada poco. Lo que compras son ETFs (Exchange Traded Funds) que replican estos índices.
Gracias al SIC (Sistema Internacional de Cotizaciones) puedes comprar acciones extranjeras en pesos desde México. Puedes acceder a ETFs desde prácticamente cualquier casa de bolsa.
Los riesgos asociados
Nada es perfecto, y por ello confiar ciegamente en los índices elaborados por esta empresa no es una apuesta segura. Los inversionistas con una buena educación financiera comprenden que existen ciertos riesgos cuando hacemos esto:
- Concentración: En el índice MSCI World, las empresas tecnológicas de EEUU (entre ellas las 7 Magníficas) tienen un peso titánico. Crees que estás diversificado en 23 países, pero tu rentabilidad depende en gran medida de lo que pase en Silicon Valley.
- El efecto espejo: Los índices miran al pasado (empresas que ya son grandes) y a veces tardan en incluir a los agentes que están explotando, o tardan en sacar a empresas que van en decadencia.
- Riesgo político de las emergentes: En el MSCI Emerging Markets, China tiene un peso enorme (25%-30%), pero si inviertes en este índice una gran parte de tu dinero está expuesta a las decisiones del gobierno chino, brasileño, etc.
Conclusión
El MSCI te permite diversificar de forma muy sencilla. Comprar con MSCI World no incluye a México, pero sí a un gran número de empresas de muchos países distintos. Además, si quieres apostar por un índice muy diversificado que incluya a México, tienes la opción del MSI Emerging Markets.
Sin embargo y como siempre, recuerda que ninguna rentabilidad pasada garantiza rendimientos futuros: Te recomendamos tomar las decisiones de forma tranquila y analítica, ya que ninguna inversión es 100% segura.