La deuda pública son las obligaciones financieras exigibles que asume un Estado (o cualquiera de sus administraciones públicas) cuando toma dinero prestado para financiar sus gastos debido a que sus ingresos ordinarios, principalmente los impuestos, no son suficientes para cubrir dichos gastos.
Al igual que una familia o una empresa recurre a un crédito para adquirir un bien o realizar una inversión que excede su liquidez en ese momento, el Gobierno mexicano obtiene financiación cuando emite títulos de deuda o contrata préstamos con instituciones financieras para cumplir con sus compromisos presupuestarios y proyectos.
La deuda pública no es siempre positiva ni negativa. Su impacto en el país depende de tres detalles fundamentales: a qué se destinan los recursos captados, el costo financiero de la tasa de interés, y claro está, la capacidad del Estado para generar ingresos futuros que permitan liquidar los compromisos sin comprometer el funcionamiento del Estado y la sociedad mexicana.
Tabla de contenidos
1. ¿Cómo funciona la deuda pública en México?
El mecanismo mediante el cual el Gobierno de México se financia se denomina comúnmente emisión de deuda pública. Se trata de una planeación ejecutada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la cual es canalizada por Banxico.
Cuando el gasto público aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) supera la recaudación estimada en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF), se genera un déficit fiscal. Para cubrir esa brecha, el Estado tiene dos vías principales de financiarse:
- Emisión de valores gubernamentales en el mercado local: Es el método más habitual de financiamiento interno. El Gobierno coloca títulos de deuda entre inversionistas institucionales (Afores, bancos, fondos de inversión) y personas físicas. Los instrumentos más conocidos en México son los Cetes, los Bonos de Desarrollo (Bondes), los Udibonos y los Bonos M.
- Contratación de crédito externo: Consiste en solicitar financiamiento internacional, en moneda extranjera (principalmente dólares estadounidenses), mediante la emisión de bonos en mercados internacionales e incluso con préstamos directos de organismos multilaterales como el Banco Mundial (BM) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
2. Tipos de deuda pública: Deuda interna y deuda externa
Para analizar la sostenibilidad financiera del país, la Secretaría de Hacienda clasifica la deuda según el origen de los recursos y la moneda en la que están denominados los compromisos.
| Criterio de Comparación | Deuda Pública Interna | Deuda Pública Externa |
| Moneda de pago | Pesos mexicanos (MXN) o unidades indexadas (UDIS) | Monedas extranjeras (Dólares, Euros, Yenes) |
| Acreedores principales | Residentes en México (Afores, bancos locales, pequeños inversionistas) | Inversionistas extranjeros, gobiernos y organismos internacionales |
| Riesgo cambiario | Inexistente (se paga en la moneda nacional) | Alto (el tipo de cambio puede aumentar la deuda) |
| Instrumentos habituales | Cetes, Bonos M, Udibonos, Bondes | Bonos soberanos internacionales, créditos multilaterales |
| Objetivo principal | Desarrollar el mercado financiero local y mantener estabilidad monetaria | Acceder a mayores cantidades e inversionistas globales |
3. ¿Cómo invertir en deuda pública mexicana?
Uno de los avances más interesantes en el mundo de la inversión mexicano ha sido la democratización del acceso a la deuda pública, permitiendo que cualquier persona física pueda invertir directamente en el Gobierno Federal y obtener una rentabilidad garantizada por el Gobierno.
Cetes (Certificados de la Tesorería)
Los Cetes son pagarés a corto plazo emitidos por el Gobierno federal a descuento (se compran por debajo de su valor nominal de 10 pesos) con plazos habituales de 28, 91, 182 y 364 días. Se consideran la tasa libre de riesgo en el mercado financiero mexicano.
Udibonos (Bonos de Desarrollo en UDIS)
Son títulos diseñados para proteger el capital contra la pérdida del poder adquisitivo. Su rendimiento se calcula en Unidades de Inversión (UDIS), garantizando un porcentaje fijo por encima de la tasa de inflación registrada a lo largo de plazos de 3, 10 y 30 años.
Bonos M (Bonos de Desarrollo a tasa fija)
Son instrumentos de mediano y largo plazo (de 3 a 30 años) que pagan intereses semestrales a una tasa de interés fija que ya conoces desde el momento de su emisión. Son utilizados por fondos de inversión y Afores para construir portafolios de renta fija.
4. ¿Para qué utiliza el Gobierno la deuda pública?
El artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece claramente que el Congreso tiene la facultad de autorizar empréstitos sobre el crédito de la Nación, pero condicionando su uso productivo a la ejecución de obras que produzcan un incremento directo en los ingresos públicos.
Como ya puedes intuir, existen dos tipos de usos para la deuda pública, vamos a verlos:
Usos productivos
Los usos productivos o deuda sostenible son la estrategia financiera en la cual se canalizan hacia inversión física productiva, como por ejemplo infraestructura en forma de carreteras, puertos, redes de energía, infraestructura hídrica, escuelas o centros de salud. Este tipo de gasto aumenta la productividad general del país, fomenta la atracción de inversión privada y genera un retorno económico futuro, el cual permite pagar la deuda de forma orgánica.
Usos improductivos
El problema de la deuda pública surge cuando el endeudamiento se utiliza para cubrir gastos de operación recurrente, lo que se conoce como usos improductivos. Entre ellos puede estar el pago de nómina a los empleados del Estado o el pago de los propios intereses de deudas anteriores. Utilizar crédito para usos improductivos debilita las finanzas públicas porque no genera capacidad productiva futura para saldar el compromiso, sino que mantiene y agrava el problema financiero.
5. ¿Cómo te afecta la deuda pública?
Pese a que la deuda pública pueda parecer un concepto macroeconómico muy distante de nuestro día a día, sus efectos repercuten directamente en el bolsillo de las familias mexicanas de tres maneras:
El costo de oportunidad en los presupuestos públicos
En palabras sencillas, el costo de oportunidad se reduce a que, en economía, no puedes hacer todo lo que quisieras. Por ello, te ves obligado a elegir qué cosas haces y qué cosas dejas de hacer. Cada peso que el Gobierno mexicano destina al pago de intereses de la deuda es un peso que deja de invertirse en seguridad, educación, salud pública o mantenimiento de infraestructura. Cuando las tasas de interés internacionales o la tasa de referencia del Banco de México suben para contener la inflación, se reduce la cantidad de dinero que se puede invertir en proyectos sociales o de infraestructura.
Referencia para las tasas de interés del crédito privado
Las tasas de interés a las que cotiza la deuda pública sirven como piso de referencia para todo el sistema financiero nacional. Si el Gobierno debe ofrecer rendimientos muy altos para convencer a los inversionistas de financiar su deuda, los bancos comerciales elevarán de forma inmediata las tasas de interés de los créditos bancarios, las tarjetas de crédito y las hipotecas para particulares y empresas.
Calificación crediticia y riesgo país
Las agencias calificadoras de riesgo (como S&P) evalúan de forma periódica la sostenibilidad de la deuda de México. Una degradación en la calificación crediticia del país incrementa el riesgo país, provoca la salida de capitales extranjeros, presiona el tipo de cambio del peso frente al dólar y eleva los costos de financiamiento para las empresas mexicanas que operan en el mercado global.
Preguntas frecuentes sobre la deuda pública
¿Quién compra la deuda pública de México?
La deuda pública mexicana está dividida entre acreedores nacionales e internacionales. Una parte sustancial de la deuda interna está en manos de los propios trabajadores mexicanos a través de las Afores, así como de bancos comerciales, aseguradoras e inversionistas particulares que operan mediante plataformas como Cetes Directo. La deuda externa pertenece a fondos de inversión globales, bancos internacionales y tenedores de bonos extranjeros.
¿Qué diferencia existe entre deuda pública bruta y deuda pública neta?
La deuda bruta representa la totalidad de las obligaciones financieras contratadas por el sector público, mientras que la deuda neta descuenta los activos que el Gobierno posee (como los depósitos en el Banco de México y otros fondos de estabilización).
¿Es malo que un país tenga deuda pública?
No necesariamente. La mayoría de las economías avanzadas y en desarrollo operan con niveles significativos de deuda pública. Lo determinante no es la existencia de la deuda en sí misma, sino su proporción respecto al PIB, la moneda en la que está emitida, el plazo de vencimiento y, sobre todo, que el crecimiento económico del país sea superior al costo financiero real de la deuda.
¿Cómo puedo invertir en la deuda pública de México desde mi cuenta bancaria?
Cualquier persona con CURP, cuenta bancaria en México y mayoría de edad puede invertir en títulos de deuda pública federal a través de la plataforma oficial de Cetes Directo. Esta herramienta de Nacional Financiera permite adquirir deuda pública desde los 100 pesos mexicanos en forma de Cetes, Bonos o Udibonos directamente del Gobierno federal, sin intermediación bancaria ni comisiones de gestión.