Cuenta de ahorro

En la cultura financiera mexicana, el primer paso hacia la adultez económica suele ser abrir una cuenta de ahorro. Actualmente, nos dicen desde jóvenes que el dinero debe estar en el banco y no el bajo el colchón, y tienen razón. El problema es que nadie nos explica la letra chiquita: no todas las cuentas son iguales y, en muchos casos, tener tu dinero “guardado” en el banco tradicional es la forma más lenta y segura de empobrecerte.

Suena contraintuitivo, ¿verdad? ¿Cómo puedo perder dinero si el saldo en mi app del banco sigue igual o crece unos centavos? La respuesta es la inflación.

En este 2026, donde la oferta de servicios financieros digitales ha explotado, seguir usando una cuenta de nómina básica como tu única herramienta de ahorro es un error estratégico.

Hoy vamos a diseccionar qué es realmente una cuenta de ahorro, cómo distinguir una cuenta “basura” de una “potente” y cómo usarla para construir la base de tu libertad financiera sin regalarle tu poder adquisitivo al banco.

¿Qué es realmente una cuenta de ahorro?

En términos bancarios estrictos, una cuenta de ahorro es un depósito a la vista. Esto significa que tú le prestas tu dinero a una institución financiera (el Banco, SOFIPO o cooperativa) pero con la condición contractual de que puedes retirarlo, usarlo o transferirlo en el momento que tú quieras (a la vista).

A diferencia de un Pagaré o un Certificado de Depósito (CEDE), donde el dinero queda “congelado” por 28, 90 o 360 días a cambio de una tasa de interés, la cuenta de ahorro prioriza la liquidez.

Funciona a través de una CLABE Interbancaria (ese número de 18 dígitos que usas para el SPEI) y generalmente está vinculada a una Tarjeta de Débito (física o digital) para que puedas gastar. Hasta aquí, todo suena funcional. Es la herramienta operativa de tu vida: ahí recibes la nómina, de ahí pagas la luz y ahí compras el súper.

El problema surge cuando usamos esta cuenta operativa para acumular patrimonio.

El enemigo silencioso: GAT nominal vs GAT real

Aquí es donde se separa a los niños de los adultos en finanzas. Si vas a abrir una cuenta de ahorro, la ley mexicana obliga a las intituciones a mostrarte un indicador clave: la GAT (Ganancia Anual Total).

Existen dos tipos y entender la diferencia es vital:

  • GAT Nominal: Es la tasa de interés bruta que te ofrece el banco antes de impuestos e inflación. Ejemplo: “Te damos el 5% anual”.
  • GAT Real: Es la tasa neta que ganas después de descontar la inflación estimada.

Por otro lado, imagina que tu banco tradicional te ofrece una cuenta de ahorro con una tasa del 2% anual (GAT Nominal), pero la inflación en México en 2026 ronda el 4%. En estos casos la matemática es cruel, ya que el 2% de ganancia, restándole un 4% de inflación, producen un -2% de GAT Real.

Tu dinero no creció, tu dinero perdió un 2% de su capacidad de compra. Aunque veas más pesos en la cuenta, esos pesos compran menos kilos de tortilla que el año pasado. La mayoría de las cuentas de nómina o de ahorro “básicas” de los grandes bancos que tienen GAT Real Negativa. Son, literalmente, cementerios de dinero.

La revolución de las “cajitas”

Afortunadamente, el mercado ha evolucionado. La competencia entre los bancos de toda la vida y las fintechs ha creado una nueva categoría de producto: La Cuenta de Ahorro de Alto Rendimiento con Disponibilidad Diaria.

Estas cuentas rompen el paradigma anterior. Te ofrecen tasas que compiten con los CETES (Certificados de la Tesorería), pero manteniendo tu dinero disponible 24/7. Funcionan mediante apartados, cajitas o bolsillos dentro de la misma app.

  • En tu general (donde pasa la tarjeta de débito) el dinero no genera nada
  • Pero si mueves el dinero a la cajita o apartado con un clic, empieza a generar intereses diarios, a veces del 10%, 11% o más, dependiendo de la Tasa de Referencia de Banxico.

Esta es la estructura que debes buscar. Si tu banco actual no te permite separar el dinero y generar rendimiento sobre el saldo promedio, es hora de cambiar de banco.

El factor fiscal de las cuentas de ahorro

Existe el motivo de que si ahorras en el banco, el SAT te va a cobrar impuestos y te va a quitar tu ganancia. Aclaremos esto con la ley en la mano.

En México, los intereses que te paga el sistema financiero sí son un un ingreso acumulable y pagan ISR (Impuesto Sobre la Renta). Sin embargo, hay dos matices enormes:

  1. La Retención Provisional: El banco te retendrá automáticamente un porcentaje pequeño del capital (la tasa de retención que apruebe el Congreso cada año en la Ley de Ingresos). No tienes que hacer nada, ellos te lo quitan antes de depositarte el interés.
  2. El Beneficio de las SOFIPOS: Si decides abrir tu cuenta de ahorro en una Sociedad Financiera Popular (SOFIPO), tienes un regalo fiscal. El Artículo 93 de la Ley del ISR exenta de impuestos los rendimientos que provengan de un saldo menor a 5 UMAs anualizadas (aproximadamente $200,000 pesos en 2026). Esto significa que si tienes $150,000 pesos ahorrados en una SOFIPO, todo el interés es para ti, libre de polvo y paja. El SAT no toca ni un centavo.

¿Qué pasa con la cuenta de ahorro si el banco quiebra?

Este es el miedo número uno de nuestros abuelos (con recuerdos del Fobaproa), ¿Es seguro tener mi dinero digital?

En México, existen seguros de depósito automáticos y gratuitos que protegen tus ahorros. No tienes que controlarlos, operan por ley.

  • Bancos (IPAB): Protege hasta 400,000 UDIS (Unidades de Inversión). En 2026, esto equivale a más de $3,2 millones de pesos por banco. Si el banco quiebra mañana, el IPAB te devuelve tu dinero hasta ese tope.
  • SOFIPOS (Fondo de Protección): Protege hasta 25,000 UDIS. Esto ronda los $205,000 pesos.

Si vas a usar cuentas de ahorro de alto rendimiento en SOFIPOS (que suelen pagar más que los bancos), procura no tener más del monto asegurado (los 25,000 UDIS) en una sola institución. Si tienes $500,000 pesos, divídelos en tres cuentas diferentes para estar cubierto al 100%.

¿Para qué sirve y para qué no sirve una cuenta de ahorro?

Aquí está la clave de la gestión patrimonial. Una cuenta de ahorro no es una herramienta de inversión a largo plazo: es una herramienta de gestión de liquidez.

Deberías usar una cuenta de ahorro como fondo de emergencia, para gastos programados a corto plazo, o si eres freelance, como el dinero que usas para operar el mes.

Sin embargo, no deberías usarlas para el retiro, ya que para ello existen las Afores o los Planes Personales de Retiro. Dejar el dinero en una cuenta de ahorro te dejará sin la posibilidad de beneficiarte del interés compuesto, con lo que perderías mucho dinero. Por el mismo motivo, no deberías usar una cuenta de ahorro para el ahorro a largo plazo, es decir, ahorros que vas a mantener durante más de cinco años.

En finan.mx no cobramos por el uso de nuestros servicios ni otorgamos préstamos directamente. Ofrecemos opciones de préstamos con plazos de 3 a 36 meses y una tasa de interés anual fija que va del 8.9% al 28.9% sin IVA, según el perfil del solicitante. Sujeto a aprobación de préstamo. Ejemplo representativo de un préstamo de $15,000 a 6 meses con un CAT promedio de 18.5% con pagos mensuales de $2,634.37 y un total a pagar de $15,806.22.

Escrito por:

Autor Fernando

Fernando

Financial Advisor y SEO Specialist en Finan.mx - Le encanta la economía, la sociología y en general comprender los pequeños engranajes que mueven el mundo.

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