¿Cómo funciona realmente una casa de empeño?

En el ecosistema financiero de México, la casa de empeño ocupa un lugar innegable a nivel cultural y financiero. Desde la histórica “Cuesta de enero” hasta el regreso a clases o una emergencia médica inesperada, millones de familias recurren a estos establecimientos buscando lo que los bancos tradicionales suelen negarles: liquidez inmediata sin preguntas.

Sin embargo, la casa de empeño es un arma de doble filo. Utilizada estratégicamente, puede sacarte de un apuro en cuestión de minutos. Utilizada por hábito o ignorancia, puede convertirse en una espiral de deuda que devora tu patrimonio a una velocidad alarmante.

A diferencia de un préstamo personal o una tarjeta de crédito, aquí la garantía no es tu firma ni tu historial en el Buró de Crédito, sino tus posesiones físicas. Tu anillo de graduación, tu consola de videojuegos o la herramienta de tu taller se convierten en moneda de cambio.

En este artículo vamos a diseccionar la mecánica detrás del mostrador: cómo calculan lo que te prestan, la trampa matemática de los refrendos, el derecho oculto de la demasía y cómo distinguir entre una institución seria y un agiotista disfrazado.

Cómo funciona una casa de empeño

El nombre técnico de las operaciones que se llevan a cabo en las casas de empeño no es, curiosamente, empeño, sino crédito con garantía prendaria. La lógica es simple: Tú entregas un bien (la prenda) y la institución te presta una cantidad de dinero basada en el valor de ese bien. La prenda queda en depósito como garantía de pago.

Cómo funciona una casa de empeño

Realidad vs expectativas

El primer choque de realidad ocurre en la ventanilla de avalúo. Llevas una computadora que te costó $15,000 pesos hace seis meses, esperando recibir al menos $10,000, y el valuador te ofrece $4,000. ¿Por qué?

Pues porque las casas de empeño no te prestan sobre el precio que pagaste o el valor sentimental, sino sobre el valor comercial de reventa inmediata. Además, suelen operar con un margen de seguridad. Generalmente te prestarán entre el 40% y el 60% del valor real del objeto. Esto protege a la csa de empeño, ya que si no regresas por tu computadora, ellos podrán venderla rápido, recuperar el préstamo, cubrir los costos de almacenamiento y, obviamente, obtener una ganancia.

A diferencia de los bancos o las entidades financieras normales, la casa de empeño no consulta tu buró de crédito porque el riesgo ya está cubierto de forma holgada por el objeto que dejas.

¿Es mejor una Casa de Empeño o acudir a otro tipo de préstamos?

Es el momento de sacar la calculadora, ya que es la forma de comprobar que el dinero del empeño es uno de los más caros del mercado de préstamos. El costo se compone de tres elementos principales:

  • Tasa de interés: El porcentaje que cobran por prestarte el dinero.
  • Comisión por almacenaje: El costo de guardar, custodiar y asegurar tu objeto. Esto no es solo el espacio de alojamiento, sino también el costo de la seguridad privada y los seguros contra robo.
  • IVA: El impuesto sobre los intereses y comisiones.

Si sumas todo esto, el CAT de una casa de empeño puede oscilar dramáticamente. En instituciones de asistencia privada (como el Nacional Monte de Piedad), el CAT suele ser más bajo, alrededor del 50% y 90% anual, porque se trata de organizaciones sin ánimos de lucro. Sin embargo, en casas de empeño privadas, el CAT puede dispararse hasta el 200% y el 300% anual.

Recuerda que, como estos préstamos suelen ser por semanas o meses, es difícil percibir el golpe anual. Pagar un préstamo de $200 pesos de interés por un préstamo de $1,000 pesos no suena tan mal, pero si el préstamo se alarga mucho, estás pagando una tasa muy importante en comparación con el resto de los préstamos que existen en el mercado.

Casas de empeño

Qué son el Desempeño, el Refrendo y el Abandono

Una vez que tienes el dinero y el contrato (la boleta de empeño) tienes una fecha límite de pago. Al llegar esa fecha, tendrás tres opciones:

  1. Desempeño: Pagas el capital total que te prestaron, los intereses y comisiones generadas. Te devuelven tu prenda y se acabó, este sería el escenario ideal.
  2. Refrendo: No tienes todo el dinero para sacar tu prenda. Entonces, pagas solamente los intereses y costos del periodo. Esto no baja tu deuda principal (sigues debiendo lo mismo que al principio), pero estás “comprando tiempo”. Se extenderá el plazo por otro periodo igual. El riesgo de este escenario es que puedes estar pagando refrendos durante años.
  3. Abandono: No pagas ni el refrendo ni el desempeño, el contrato vence y la casa de empeño se apropia del bien y lo pone a la venta en su piso de remates: la Almoneda.

La Demasía en las casas de empeños

Si perdiste tu prenda porque no pudiste pagar, es probable que asumas que perdiste todo el valor del objeto. Esto es falso. Aquí entra un concepto que la gran mayoría de los mexicanos desconoce: la Demasía.

Como explicamos antes, la casa de empeño te prestó, por ejemplo, $5,000 por una joya que vale $10,000 pesos. Si tú no pagas, ellos venderán la joya por $10,000.

En ese caso, la casa se cobra los $5,000 pesos del préstamo, los intereses ($500), los gastos de venta ($500), y sobrarían todavía $4,000 pesos.

Ese dinero sobrante te pertenece. Por ley, la casa de empeño no puede quedarse con la ganancia excedente de la venta de tu bien. Tienes un plazo (generalmente de 1 año desde la venta) para ir con tu boleta y reclamar ese dinero en efectivo.

Las casas de empeño no están obligadas a avisarte de forma proactiva, ya que no les conviene, pero si preguntas por la Demasía, estarán obligados a entregártelo. Recuerda que, si ya diste por perdida una prenda que empeñaste, puedes ir a la sucursal y preguntar por tu dinero. Si ya la han vendido, ese dinero te corresponde por ley.

En finan.mx no cobramos por el uso de nuestros servicios ni otorgamos préstamos directamente. Ofrecemos opciones de préstamos con plazos de 3 a 36 meses y una tasa de interés anual fija que va del 8.9% al 28.9% sin IVA, según el perfil del solicitante. Sujeto a aprobación de préstamo. Ejemplo representativo de un préstamo de $15,000 a 6 meses con un CAT promedio de 18.5% con pagos mensuales de $2,634.37 y un total a pagar de $15,806.22.

Escrito por:

Autor Fernando

Fernando

Financial Advisor y SEO Specialist en Finan.mx - Le encanta la economía, la sociología y en general comprender los pequeños engranajes que mueven el mundo.

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